bannertop1

GEEKS

EL RENCOR POR LAS REDES

 

 

 

artificial No FacebookImagen: Internet.

Odio las redes sociales. Sí, Facebook, Twitter, Instagram la que sea. La vida de la gente era mejor cuando las fotos de sus viajes se pegaban en un álbum fotográfico y sólo los podías compartir con amigos y familiares. Ahora ya todos saben de tu vida, los zapatos que calzas, la ropa que vistes, a dónde vas, qué comiste, tus pensamientos, tus perversiones, pretensiones y tus dolores. 

Tus inclinaciones políticas por las noticias que compartes, -aunque el 70% sean fakenews-, tus incoherencias, si eres rico, si eres pobre, o si eres un simple wannabe que quiere aparentar bienestar económico, social y emocional en las redes. Todo está ahí: tus salidas a los antros, tus nudes que mandas por Messenger o Whatsapp, y que han sido compartidas sin tu consentimiento, tus caminatas, tu selfie en la catedral o en algún restaurante mamón de la ciudad, todo para alimentar el ego a través de los likes y los me encanta, aunque dentro haya quien se muera de envidia por tu estilo de vida. 

Las odio porque existo yo y nadie más, existe mi trabajo, mis pensamientos, mis viajes y mi percepción del mundo. Mi ateísmo infundado y plasmado en frases de Friedrich Nietzsche y Stephen Hawking que ni comprendo y me niego a que otro me las explique, ¿Quién eres tú para contradecirme?, ¿A caso sabes más que yo? Los libros son obsoletos, todo, todo está simplificado en la web y tú no me vas a decir qué sabes más que la internet. Es mi perfil y comparto lo que se me da la gana. 

Todo era más fácil cuando los libros que leías te los guardabas, y no tenías por qué presumirlos ante un mayor número de audiencia, todo se quedaba en pláticas de café, y si te atrevías a contradecir a algún autor ahí quedaba en el simple café o en pláticas de cantina, donde alzabas la voz y sólo los borrachos de a tu alrededor de escuchaban decir barbaridad y media. Ahora todo es una vitrina donde los gritos de uno quieren superar a otro, todos hablan al mismo tiempo, todos saben, todos juzgan y sobre todo son felices. 

Qué sencillo era cuando no le sacabas foto a tu comida, a tu pareja, a tus tenis, a tu reloj, a tu oficina y a tu carro. Todas las redes se resumen a eso, a existir en la virtualidad, si no lo haces eres un don nadie, no tienes razón de vivir en el mundo, y porque nos han hecho necesitar de eso, de alimentar nuestros egos, y el de otros con el like, del me encanta, y desear, añorar o en su caso envidiar lo que el otro publica en su perfil. 

 

Últimas noticias de Geeks