bannertop1

Cine

Los amos del color: directores que saben cómo usarlo

 

Cuando la era de las películas en blanco y negro llegó a su fin entre las décadas de 1930 y 1940, los creadores audiovisuales se encontraron con un sinfín de posibilidades respecto al uso del color. Y no les tomó mucho tiempo darse cuenta del potencial y las capacidades semánticas contenidas en esto.

Por ello, la siguiente lista presenta a directores que supieron y saben cómo trabajar con el color, no sólo en cuanto a su impacto visual sino también en el profundo significado que puede tener.

10. Jean-Luc Godard 

artificial pierrot le fou

El cine contemporáneo es mayormente dominado por lo monocromático, análogo o por el uso de paletas de color complementarias. En particular, el uso de tonos diferentes de azul y naranja se ha convertido en un cliché visual de nuestros días, sin desdeñarlo, pues esto representa una gran cualidad cinematográfica y lo que se puede hacer. Sin embargo, el uso tríadico de color no está ni cerca de ser tan común como el esquema ya mencionado. Uno de los primeros en hacer uso de tres colores como una marca de su propio estilo fue el director francés de la denominada “Nueva Ola”, Jean-Luc Godard.

La película de 1965, “Pierrot le fou”, es el ejemplo del uso tríadico de color y una prueba de su valor estético y semántico. Aunque sus películas siempre tuvieron tintes políticos (a veces de un modo sutil), su uso extendido del azul, blanco y rojo se sirven de ese tema en particular, ya que, de hecho, esos son los colores de la bandera francesa.

Lo que hace interesante el uso de los colores de Godard es cómo logra llevar por separado los colores que requiere en su narrativa respecto a los de sus locaciones. La pared es beige, la calle gris y el cielo nublado. Aunando a protagonistas y utilería que reflejan vida en el escenario –siempre delineados por unos saturados tonos de color distintos.

9. Akira Kurosawa

Hasta 1965, el director japonés Akira Kurosawa, había hecho veinticuatro filmes en blanco y negro con la única excepción de color y sus tonos de rosa en 1963, “Haigh and low”. Pero, pese a que sus mejores trabajos fueron rodados en blanco y negro, Kurosawa usó el color de una manera bastante original e inteligente para sus últimas cuatro películas. Tal y como un pintor, este director tenía un profundo conocimiento de la teoría de color.

Desde el colorido casi toxico en “Dodes’ka-Den”, simbolizando lo depresivo de la vida en los barrios bajos, hasta tensión visual entre el amarillo y el rojo de “Ran”, es notorio que las características de su técnica no son arbitrarias. Kurosawa condujo bien la versatilidad y posibilidades del color en servicio de sus historias, usándolos por separado para cada personaje (incluso ejércitos, como en la ya mencionada “Ran”) estableciendo lazos narrativos entre ellos.

8. Zhan Yimou

artificial Yimou

Zhang Yimou hizo de su nombre uno de los mejores cuando se habla de cine asiático contemporáneo, y no cabe duda que él creó su propia estética, especialmente cuando hablamos de su uso del color.

Tal y como ocurre en los trabajos de Pedro Almodóvar, la elección de Yimou sobre el color es el rojo. Muchas de sus cintas contienen un significante número de tonos rojizos: el uso de linternas rojas como símbolo de poder en “Raise the red lantern”, o el rojo en prendas utilizadas por el protagonista de “Ju Dou” que representan los peligrosos eventos en los que se ve envuelto.

Su aclamada saga de artes marciales “Hero” es más versátil en lo que al color se refiere. Separada en cuatro partes, representado por cuatro diferentes colores. Así, el rojo, verde, azul y blanco embonan en el trabajo como si se trataran de personajes que transportan en ellos la narrativa y las ideas de la historia. Y es eso mismo lo que le da un toque raro: el dogmático aporte de la monocromía.

En palabras de Doyle: “El asunto acerca del color es que funge como luz. Para poder ver la oscuridad de un filme, necesitas un brillo en alguna parte del cuadro. En otras palabras, necesitas contraste”. Sin embargo, las escenas de “Hero” son casi siempre dominadas sólo por un color y no hay parte contrastante. Fue, aun así, aporte experimental y valiente lo que separó a Yimou (y su equipo) de otros realizadores de su región.

7. Wong Kar-wai

artificial KarWai

Al hablar del trabajo como realizador de Wong Kar-wai, su capacidad para crear una atmosfera atrayente, colocando a la audiencia dentro del mundo de la cinta, es lo primero que pasa por la mente. Mientras algunos directores son conocidos por hacer predominante un color como el factor visual importante, Wong es un maestro de muchos colores. Sus películas son como pinturas en movimiento, trabajos de un artista moderno, haciendo mezclas de colores con una resonancia poética y precisión emocional.

Su cinematografía (el director de fotografía de Wong, Christopher Doyle, creó una estética visual muy propia, siendo una influencia para toda la generación de realizadores asiáticos) es dominada por paletas de color monocromáticas con tonos bastante contrastantes, consiguiendo que el efecto visual y emocional sea notorio. En sus manos, el color se vuelve una herramienta para crear intimidad entre los personajes, lo que les rodea y la audiencia.

“In the mood for love” es quizá una de las más íntimas películas de los últimos años en ese aspecto. Aparte del toque narrativo de los dos amantes, es en especial el uso de los tonos rojizos lo que crea la sensación que hace que el mismo departamento de la década de 1960, en Hong Kong, nos parezca uno de los protagonistas. 

6. Alejandro Almodóvar

artificial Volver

En el mundo del cine podemos encontrar algunos de los mejores personajes femeninos creados pese a los tabúes que existen en la sociedad, principal virtud del director y escritor Pedro Almodóvar, quien además es conocido por el alto uso de colores en sus películas. Su mezcla de arte pop, “posmodernos” diseños y una influencia del arte barroco es el medio para ese uso extendido de colores.

Para él, el color debe servir en la historia, en especial a los personajes. Los objetos alrededor de estos, definen de un modo sutil a los protagonistas a partir del color que tienen. Uno no puede analizar la obra entera del director sin ver su fijación en lo complejo de cada personaje así como los giros en la trama.

En sus películas, los colores son metáforas de un estado emocional distinto para cada travesía de los personajes. Cuando el color está cambiando, en Almodóvar a menudo implica un cambio de esas emociones. Así, el director de culto español es consciente del efecto del color en la audiencia, convirtiéndolo en un maestro de su oficio.

No hay duda de que el rojo es el color de su elección cuando se trata de subrayar la narrativa de la película. A menudo funciona como un símbolo de pasión y peligro por igual, el rojo puede ser el color más complejo en lo que respecta a los niveles semánticos, y no solo en el universo cinemático de Almodóvar. 

5. Nicolas Winding Refn

artificial drive movie

Puede resultar irónico que el director danés Nicolas Winding Refn sea uno de los cineastas más capaces del cine en cuanto al uso del color, por el hecho de que, a causa de su daltonismo, no puede ver los medios tonos. Sin embargo él comenta que esto tiene una gran influencia en su trabajo visual: “Es por eso que todas mis películas son muy contrastadas, si fuera otra cosa no podría verlo”.

Basta con ver los crímenes estilizados de "Drive", los paisajes oscuros de "Valhalla Rising" o la ilustración surrealista del psicópata Charles Bronson en "Bronson" para entender su declaración como verdadera. Pero a pesar de que su extraordinario uso del contraste y el color resulta en imágenes muy agradables y originales, no es solo una cosa visual. Pues todas sus películas tratan temas contrastantes como el amor y el odio, la agresión y la pasividad, que se ajustan perfectamente a su estética visual.

4. Alejandro Jodorowsky

artificial holymountain

La obra del cineasta chileno Alejandro Jodorowsky es una críptica llena de referencias a temas religiosos, esotéricos y surrealistas. Y de las cuales, “La montaña sagrada”, podría ser su obra más colorida.

Con la cinta puede afirmar que es una de las películas más esotéricas de todos los tiempos. Mientras que el mundo exterior de la narración está dominado por colores mucho más crudos y realistas, el interior de la torre; donde se desarrolla la mayor parte de la película, se sumerge en tonos agudos. Y los cambios de personajes están representados por ellos.

Una de las mejores tomas resulta cuando el protagonista atraviesa un túnel con forma de arco iris, cambiando los tonos de rojo a azul. Esto podría entenderse como un cambio de estado de la mortalidad a la inmortalidad, dando a la narración un significado mucho más profundo, simplemente coloreando el conjunto de una manera distinta.

3. David Lynch

twin peaks

Las películas de Lynch son tan inquietantes como los temas que trata. Tematizó el más oscuro de los abismos humanos con thrillers surrealistas como "Blue Velvet", "Lost Highway" o su obra magna "Mulholland Drive". Su uso del color siempre sirvió para la narración de la película. Situación que no sorprende, considerando los antecedentes del director como artista visual.

Hay toneladas de excelentes ejemplos sobre el uso del color de Lynch. Pero para minimizarlo en uno, podría ser el primer plano de "Blue Velvet". Una cerca blanca recién pintada con el cielo azul detrás y rosas rojas por delante. Lo que parece una imagen bien seleccionada con el simple propósito de verse bien tiene mucho más que ofrecer, simplemente por la selección de sus colores.

En la mezcla, estos colores representan la bandera estadounidense, lo que implica que los siguientes eventos funcionan como una metáfora para América en su conjunto y no solo para una historia personal e insignificante. Todas sus películas aprovechan el color como una herramienta para contar historias. Incluso su debut en blanco y negro "Eraserhead" hace eso. Los tonos oscuros y granulados se ajustan perfectamente a la historia oscura y al entorno concreto de los Estados Unidos industrializados con su arquitectura “brutalista”.

2. Stanley Kubrick

artificial Kubrick

Como uno de los directores de cine más originales de todos los tiempos, Stanley Kubrick también fue y es conocido por su perfeccionismo, controlando todos los aspectos de sus películas hasta el más mínimo detalle (incluso los aspectos de marketing de sus películas fueron controlados por él). Descubriendo el potencial del color después de varias películas en blanco y negro, demostrando su habilidad con su película épica de ciencia ficción de 1968 “2001”.

En particular, la secuencia de viajes espaciales trascendentales en el último tercio de la película con el metraje de color surrealista que resulta tan psicodélica como visionaria. Muchos de los directores famosos de hoy nombran esta secuencia como un momento de iluminación en los primeros estados de sus carreras (Christopher Nolan es uno de ellos).

Kubrick sabía que el color tiene el potencial de contar una historia por sí mismo y podría superar el simple propósito del estilo. Con respecto a eso, su obra maestra “Eyes Wide Shut” de 1999 merece una mención aparte cuando se trata del uso del color. Dominada por tonos de rojo y azul, la historia de la película está constantemente respaldada por la paleta de colores metafóricos de Kubrick y proporciona pistas narrativas, además de atraer al espectador al universo de la película.

1. Wes Anderson

artificial Anderson

La obra de Wes Anderson ofrece uno de los estilos más reconocibles en el cine contemporáneo. Su uso de simetría, conjuntos deslumbrantes y actuaciones recurrentes que incluyen grandes nombres como Bill Murray, Owen Wilson y Jason Schwartzman, son las piedras angulares de su propia estética. Pero la característica que podría destacarse más es su uso excepcional del color. Sus 12 películas, tanto de larga duración como cortas, propagan ese aspecto característico. Funcionan como una mezcla magistral de la nostalgia y el cuento de hadas moderno, el perfeccionismo monocromático dentro de un universo mágico.

Anderson sabe cómo dar vida al escenario o a sus personajes simplemente usando color. En su éxito de 2014 “The Grand Budapest Hotel”, el uso del rosa apagado permite que el hotel se convierta en un personaje. En su obra temprana “The Royal Tenenbaums” de 2001, Margot Tenenbaum (encarnada por Gwyneth Paltrow) se asocia constantemente con tonos de amarillo. Estos son solo dos ejemplos del uso inteligente del color de Anderson, quien es visualmente agradable y altamente funcional, convirtiéndolo, también, en un maestro de su oficio.

Imágenes y contenido original sustraído y traducido de: http://www.tasteofcinema.com/2017/10-movie-directors-who-are-masters-of-colors/

 

Últimas noticias de Cine